Costa Rica divulgó la lista de 10 empresas interesadas en la licitación de dos puertos del Caribe que mueven el 75% del comercio exterior de ese país, pero el cronograma de modernización con participación privada, podría empantanarse por el rechazo sindical.
Operadores portuarios de Estados Unidos, China, Francia, Taiwán, Colombia, Panamá y Chile se inscribieron para la primera reunión con las autoridades costarricenses, en un plan de modernización por US$ 800 millones, que debe culminar antes de que termine la ampliación del Canal de Panamá en el 2014.
Francisco Jiménez, presidente ejecutivo de la Junta de Administración Portuaria y Desarrollo Económico de la Vertiente Atlántica (JAPDEVA), a cargo de los puertos de Moín y Limón, aseguró que "todos los interesados son operadores de clase mundial.
El programa contempla la concesión de los actuales muelles de Limón y Moín, además de la construcción de una terminal de contenedores en este último puerto, pero el proyecto se enfrenta con la oposición sindical.
La gremial de trabajadores que agrupa a 1,400 estibadores se niega a modificar el contrato colectivo, que tiene rango de ley, a menos que cada trabajador reciba una indemnización de medio millón de dólares, 10 veces más de lo ofrecido por el gobierno.
"Aceptan o perderán parte del negocio, son realidades de mercado", dijo el funcionario, quien agregó que JAPDEVA espera adjudicar la construcción del nuevo puerto, antes de que culmine el mandato del presidente Óscar Arias a mediados de 2010, de modo que las obras terminen a tiempo con la ampliación del Canal de Panamá.